Lo importante es empezar
Las mañanas despejadas de los lunes son como ganarse la lotería. Te despertás sabiendo que el temible inicio de la semana está allí y no podes hacer nada, absolutamente nada. Hay dos opciones levantarse del lado izquierdo de la cama o decidir saltar por el derecho. Ya todos sabemos lo que eso significa. Particularmente hoy, me aventé al lado derecho. No importa si es fin de mes o lunes, lo importante es empezar. La cantidad de esperanza de un cielo de lunes despejado es básicamente una superstición. A las 6:35 a.m. abro los ojos y como si fuera algo de lo que pudiera tener el control cruzo los dedos aún debajo de las sábanas; me decido a abrir las persianas y tan, tan, cielo azul: ¡hoy será un buen día! 6:35 am - Desde el balcón La noche anterior regué las plantas, las lavandas emanan un olor diferente por las mañanas, Lola no quiere despertar, pero la apresuro; es hora de caminar. Ya en la calle saludamos a nuestros habituales amigos de camino, oigo música en mis audífonos y pienso en...