Ella nunca será yo
Terminamos, tú y yo. Finalmente el polvo se asentó. Los corazones rotos están a punto de sanar. Ya puedes seguir con tu camino y empezar con alguien más, como lo has hecho desde hace tiempo. Como deberías, porque yo quiero que seas feliz.
Ella podrá ser muchas cosas. Hermosa. Inteligente. Noble. Estarás yendo tras ella como las olas del mar buscan la orilla y ella podrá ser muchas cosas.
Pero ella nunca será yo.
Tendrá una sonrisa que puedas amar. Encajarás su historia perfectamente a la tuya, como algún día lo hiciste conmigo. Crearas nuevas memorias para ir borrando las antiguas. Tendrás un espacio sólo para ella en tu vida.
Pero mi espacio permanecerá.
Ella podrá ser todo para ti, pero nunca, nunca será yo.
Lo cual probablemente sea una cosa buena para ti. Y seguramente te imaginas mis sentimientos hacia esto. Por supuesto que siempre me voy a sentir de una manera mientras te veo dejarme ir y continuar con tu vida. Pero el sentir es sentir, después de todo, no es más que eso. Si te puedo dejar ir a ti, puedo dejar ir todo. Incluyendo los sentimientos que afloran cuando se que tu vida y la de alguien más están encajando de manera tan perfecta que ya no habrá ni una pizca de espacio para lo que una vez fue un espacio perfecto para mí.
Por un tiempo, fue un espacio perfecto. Podía estar allí y sentirme segura de una manera que nunca antes me había sentido. Pero era temporal. Un espacio de espera. Un espacio de espera mientras no pudieras sostenerme más en tu vida y yo a ti en la mía. Desempacarás nuevas aventuras, empacarás los viejos recuerdos y cada célula de mi cuerpo odiará que me desplaces al pasado, aunque yo lo haya elegido.
Pienso en cómo nos convertimos en algo tan diferente al final. Me recuerdo a mí misma que hubo una versión de ti en la que tus ojos brillaban con amor hacia mí, también hubo una versión en la cual brillaba mucho más el desprecio. Cómo fuiste una versión, tanto como la otra. Como me sentí reducida a nada con esa tan temible mirada, así como una vez toqué el cielo para encontrarme con tu amor. Me recuerdo como éramos, todas las formas en que fuimos; no solo lo que quiero recordar, eso no ayudaría.
Me abrazo a mí misma para sostenerme y me recuerdo a mí misma que yo soy lo único que nunca puedo dejar ir; la única persona que está garantizado se quedará para siempre. Soy mía, siempre y cuando esté viva. Hay un cierto consuelo en eso, independientemente de que mientras escribo veo a todas las personas a mi alrededor acercarse a alguien más que a ellos mismos.
Y si, yo también me estoy moviendo como las olas del mar hacia la orilla, pero hacia dentro de mí misma. Estoy abriendo puertas, limpiando. Quitando polvo. Abriendo las cortinas. Voy cada vez más profundo y a todos lados donde veo esta este residuo de mi pasado. Este recuerdo. Este recuerdo específico. Estoy marginada al pasado. No para vivir en él. Para sanarme de él.
Me conozco lo suficiente como para saber que hay una parte de mí que no quiere seguir adelante, no aún. Que quiere quedarse allí por un rato más. Que quiere quedarse donde sea que estemos nosotros, tú y yo.
Pero sé muy bien que debo cortar todas las malas hierbas que me ahorcan. Sé también que yo puedo convertirme en la mala hierba que te ahorca a ti. Y si quiero que seas feliz no puedo quedarme, no puedo quedarme con nadie más que conmigo misma.
Así que entonces te diré:
Sigue tu camino con ese alguien más, porque quiero que seas feliz.
Ella podrá ser muchas cosas. Hermosa. Inteligente. Noble. Estarás yendo tras ella como las olas del mar buscan la orilla y ella será muchas cosas.
Tendrá una sonrisa que puedas amar. Encajarás su historia perfectamente a la tuya. Crearas nuevas memorias para ir borrando las antiguas. Tendrás un espacio sólo para ella en tu vida.
Yo me quedaré en el pasado, donde pertenezco. Ella será tu presente y quizás tu futuro, como debería de serlo. Serás muy feliz, como siempre quise que fueras.
Por primera vez entiendo lo que significa querer tener mi propio pastel y comérmelo también. Porque quisiera tenerte por completo para mí y eso tan nuestro que en su momento fue hermoso y a la vez quiero tener la capacidad de seguir adelante cuando esté lista. Es tan egoísta de todas las formas que lo vea. Saber que te amo y que no puedo estar contigo pero aún así quisiera tenerte para mi. ¡Qué tonto puede ser el corazón!
Así que en vez de todo eso, me voy a soltar de nuestro pasado. Te dejaré irte con alguien que nunca será yo. Voy a permitirme sentir el afilado dolor de saber que estas con alguien más. Pero yo solita me voy a sacar el cuchillo del corazón, sabiendo que fui yo la que me lo puse allí, no tú. Voy a ser dueña de mis sentimientos y no los haré tu responsabilidad. Te amaré, desde aquí y te dejaré ir.
Y dejándote ir, voy a moverme a lo que está destinado para mí. Algo o alguien. Una increíble vida me espera desde donde estoy ahora. Y voy a ser feliz de una manera que nunca pude haber sido si hubiese decidido quedarme. Más feliz de lo que casi fuimos antes de que todo se rompiera a pedazos.
No, ella nunca será yo. Pero va ser muy suertuda de tener a la versión de ti que yo nunca tuve. Va a tener las mejores partes de ti y finalmente tu vas a entender que no importa cuanto intentaras, las cosas suceden naturalmente. Porque ella es para ti y yo fui una estación de espera en tu camino a ella.
Sé feliz.
Yo también lo seré.
Comments
Post a Comment